Famosos buscan ser útiles

La vieja universidad del folleteo necesaria para matricularse cum laude en la basura televisiva dominante las veinticuatro horas del día en Telecinco (interrumpida sólo por sus excelentes informativos y retransmisiones de motor) y Antena 3 parece estar evolucionando hacia un estadio mucho más didáctico e instructivo para tan vagos protagonistas.

La gente ya se ha aburrido de putas y chulos sentados en una silla y separados por medio metro de lucrativo share mientras se despellejan y frivolizan con temas tan sensibles como el maltrato o los suicidios. Eso ya tiene su nicho: El del horario de máxima desprotección infantil en la sobremesa y tarde.

Es hora de conquistar nuevas franjas y nuevos primetimes con las estrellas mediáticas más baratas y rentables para las cadenas. Las de los famosos en paro que necesitan, sí o sí salir en televisión para demostrar que son capaces de hacer algo más que salir de una discoteca con dos o tres copas de más y con cuatro o cinco gramos de dignidad menos.

Les hemos visto convivir entre ellos bajo las más extremas circunstancias. En casas de freaks y con freaks sin casa. En selvas amazónicas donde se comerían hasta las costillas que no quería Paula Vázquez y hasta en recintos donde se trataba de averiguar si los verdaderos animales que no podían reprimir sus instintos más bajos dormían en las camas o en las cuadras.

Pero el verdadero salto cualitativo, iniciado por Gestmusic con su “Mira quién baila” la temporada pasada en La Primera (tras rechazar RTVE la renovación de Operación: Triunfo) promete ser el verdadero azote de los audímetros.

Y es que ni más ni menos que hasta al incorruptible Manuel Fuentes ha sucumbido (o mejor, le hayan hecho sucumbir) ante semejante formato condenado al éxito: ver a famosos intentando aprender a bailar, a patinar (esta vez, sobre hielo), a realizar trucos de magia, (más allá de echar los acostumbrados polvos mágicos, desaparecer y volver a aparecer para reclamar una exclusiva en la portada del Pronto) a cantar, contar monólogos (y que la gente se ría)… en definitiva, a buscar en el diccionario esa palabra que hasta la fecha desconocían si se escribe con o sin hache: Esfuerzo.

Y me disculpen aquellos lectores que se enerven, con razón, por profanar tan exclusiva palabra, propiedad de aquellos y sobre todo, aquellas trabajadoras que realmente saben, y a base de bien, lo que es el esfuerzo… y pasar anónimamente no sólo entre la sociedad, sino también entre los miembros de su familia.

One Response to “Famosos buscan ser útiles”

  1. Patinazo televisivo at Objetivo: Periodismo Says:

    [...] Tres programas y medio millón de espectadores menos en cada uno de ellos han servido para que las cabezas pensantes de Telecinco (esos lascivos pajilleros que diría Javier Pérez de Albéniz) hayan decidido cancelar Desafío sobre hielo y precipitar su gran final para este próximo martes. «Desafío bajo cero», la esmerada apuesta de Telecinco para la temporada actual, ha acabado patinando en la oferta de los martes. Tres emisiones le han bastado al nuevo torneo de famosos para liberar 4,2 puntos de cuota y perder más de medio millón de espectadores. Ni frío ni calor han sentido los audímetros de este país ante los esfuerzos de los concursantes por desplazarse sobre el hielo, una hazaña que, en su última entrega, tan sólo siguieron el 14,7 por ciento de los espectadores. El formato de Magnolia no desaparecerá de antena de manera fulminante. La privada, que realizó un considerable desembolso en la construcción de la macropista de hielo, esperará hasta este martes para despedirse de la audiencia con una precipitada final.” ABC.es Un fracaso más a los que sumar los anteriores “¿Cantas o qué? y formatos similares con los que las televisiones se empeñan en demostrarnos que los famosos no son tales sólo por acostarse (o no) con algún que otro famoso de la misma estirpe. Destacar entrada en: [...]

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