“Houseus interruptus”

Pocas explicaciones convincentes existen para el público adicto a la medicina seriada del antipático doctor House cuando de una semana para otra se crea un corte antinatural de la serie que marca las diferencias la noche de los martes en Cuatro. Producto quizá de mi impotencia al saber que en su lugar y durante los próximos tres meses pasará consulta la infumable Anatomía de Grey como interina del hospital catódico me dispongo ávido a buscar en la sanidad privada de Fox y por las infinitas redes de pares que sacien mi mono de frases cortantes, guiones inteligentes y protagonistas carismáticos.

House volverá en septiembre, para acabar lo que no le han dejado finalizar ahora y de este modo cerrar (esta vez, de verdad) una segunda temporada que aspira a todo en los Emmys del próximo mes de agosto.

Con la producción de la tercera temporada a punto de comenzar y con la garantía de que esta también la veremos en España a través de Cuatro, necesito la extraña pero imperiosa necesidad de saber qué ocurrirá con la rodilla del doctor más amargado de la televisión y con la implicita pero esquiva relación amorosa entre la íntegra doctora Allison Cameron y Gregory House.

¿Es grave, doctor?

One Response to ““Houseus interruptus””

  1. Miguel Ángel Santacruz Says:

    En vista a tus necesidades audiovisuales te diría que lo mejor que puedes hacer es comprarte todas las películas de woody Allen y Willy Wilder y disfrutarlas en tus noches de los martes de aquí a septiembre.
    Tendrás lo que buscas -frases cortantes, guiones inteligentes y protagonistas carismáticos.-

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