El buscador de mierda

A la espera de ver la próxima serie (y futuro éxito) de esa gran guionista que es Ana Obregón, creía haber visto todo lo visionable en una pantalla de televisión, más si cabe, en horario protegido. Pero una vez más, me he vuelto a equivocar.

El buscador, y su mercenario presentador, Emilio Pineda, me ha sacado de mi conformismo y autosuficiencia para demostrarme lo equivocado que estaba. Aún es posible avergonzarse de una pantalla de televisión. Avergonzarse y acabar en la taza del vater para acabar de digerir lo que uno puede ver en dicho espacio de, ojo, periodismo de investigación.

No voy a entretenerme en hacer un listado de los contenidos putrefactos (hoy más que nunca) con los que los buscadores nos han entretenido en esta tarde de domingo donde ni la ACB, ni los partidos de La Sexta o Cuatro han podido competir contra tan cantidad de morbo y amarillismo gratuito. Me limitaré a citar sus principales destacados, sabiamente aderezados con esos tickers tan espectaculares y anticipatorios con los que Telecinco nos tiene acostumbrados en las sobremesas tomateras:

  • Hordas de habitantes de un pueblo enfurecido con un estafador muerto profana su tumba en busca de algo que no acierto a comprender (ni quiero ver). En las imágenes podemos ver como la multitud enfurecida comienza a auscultar sus fosas nasales y sus ojos para acabar arrancandole pedazos de su piel en descomposición. Vomito.
  • El enésimo accidente en una exhibición aérea se salda con la muerte de sus dos pilotos. Algo nada fuera de lo común en cualquier vídeo de Impacto TV pero que cuenta con una agradable y morbosa sorpresa: la mujer e hijas de uno de estos pilotos presencian el acto en directo y se dirigen hacia el lugar del accidente (envuelto en llamas) con la desesperación de alguien que ha visto como su marido y el padre de sus hijas muere ante sus ojos. Asqueroso.
  • Con la excusa de mostrar a la mujer con los pechos más grandes del mundo (no, no es Sabrina Sabock) nos hacen un repaso a los mejores escotes del panorama mundial para aderezar con la fórmula infalible en audiencia de morbo y sexo un programa memorable. Cutre y fácil.

Preocupado por los designios de este humilde blog, en el que hasta mi Camino me avisa de lo amargado que parece que estoy (nada más lejos de la realidad, lo prometo) me dispongo a indagar en diferentes páginas la opinión de más espectadores sobre este gran programa que, sin embargo, parece que se me ha cruzado entre ceja y ceja.

“Sólo había visto algún ratito que otro de este “pograma”, que huele a podrido a distancia, pero ayer, dedicada a algo tan excitante como planchar, lo dejé de fondo y flipé en colores por el amarillismo y la falta de ética periodística, e incluso humana, de quienes lo perpetran.”

Semejante basura es mucho peor que un “pograma” de corazón, porque encima van como de “coleguitas que informan”, cuando lo que hacen es decir cuatro perogrulladas de cada tema y encima se supone que uno ha visto un “informativo de actualidad”, que por supuesto no es un telediario, pero que probablemente haría menos el ridículo si lo calificaran como ficción.” Bedizú, en Ciao!

Otra opinión, bajo el título “Un perro congelado” seguía corroborando mis tesis:

“Normalmente tratan las informaciones de forma muy sensacionalista (solo con ver el anuncio en el q dicen q te compran imágenes impactantes es sufuciente) pero se puede soportar… Pero ayer de repente empiezan a contar la historia de un hombre q congelaba a sus perros muertos y los guardaba en el congelador de su casa. La historia de por sí ya era horrible y asquerosa, pero lo peor fue q el hombre aquel abrió su congealdor y enseño a la cámara los cadáveres de dichos animales… No se cómo siguió porque cambié de canal, puse “Todos contra el chef” (Cuatro) q aunq no me gusta demasiado por lo menos es un programa con dignidad, q no explota el morbo q a alguien puede producirle ver cadáveres de seres vivos.” Popbri, en Ciao!

Por último, la excepción que confirma la regla. Posiblemente escrita por el propio Emilio Pineda o por uno de los directivos de Telecinco (recuerden, esos famosos lascivos pajilleros que diría Javier Pérez de Albeniz). El target objetivo de la cadena de Fuencarral.

Este programa, de una hora y media de duración aproximada, y con sólo dos bloques de 6 minutos de publicidad, nos muestra reportajes sobre asuntos sociales de actualidad, la mayoría de cámara oculta, y que levanta la verdad en muchos aspectos. Programas cómo éste son los que sacan las cosas a la luz, por eso hay gente que odia este tipo de programas.

En ”El buscador” se abordan temas de todo tipo: sucesos, noticias de actualidad… de corazón no tienen nada, aunque puede que hayan hablado de algo grave que pase con algún famoso (por ejemplo, Rocio Jurado).

EL BUSCADOR tiene algunas cosas que son un poco fuertes en cuanto a que no ponen ningúna señal de “13″ al empezar, creo que debería ser para mayores de 13 años, pero no tiene nada que sea tampoco demasiado fuerte en ningún sentido, pero hay asuntos que no son adecuados que lo vean niños pequeños. Don Mercadona, en Ciao!

Más tranquilo y calmado me quedo al comprobar que, lo entienda o no, hay un público que demanda contenidos sociales y desenmascaradores de toda la mierda que nos rodea, en el mundo catódico y en la vida real. A ellos, enhorabuena.

One Response to “El buscador de mierda”

  1. Saile Says:

    Curiosa e interesante página, siga lo hace bastante bien.
    Un cordial saludo.

    Le invito a visitar mi página: http://mundointerior.bitacoras.com

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