La politización nacionalista del fútbol
Me entristece ver como muchos presidentes de clubes de fútbol se empeñan en ser más protagonistas que su propio equipo. A la ya clásica impunidad de los numerosos grupos ultraderechistas de España que se sirven del deporte como excusa y centro de reunión hay que añadirle ahora el nacionalismo más absurdo, intrusionista y esperpéntico de Joan Laporta.
¿Qué hubiese ocurrido si esto se hubiese visto en otros campos, como San Mamés, Anoeta o El Sadar?
Cada día disfruto más con el baloncesto.
Aunque no con mi Estudiantes.