Grandes mitos de la televisión… derribados
¿Cuántas veces habrá dicho Sardá a lo largo de sus 8 años de emisión que Cronicas Marcianas se realizaba en directo? Posiblemente tantas como veces Boris se ha bajado sus pantalones.
La verdad no es esa. Cronicas Marcianas no era en directo… o al menos, no todo el programa.
Gestmusic, una hora antes de que comenzase el programa comenzaba a grabar lo que siempre era “la segunda parte” del programa, la menos polémica, la más… aburrida.
La primera parte, donde los famosillos de Gran Hermano, Hotel Glam o en sus últimos programas, OT polemizaban, se tiraban de los pelos y presumian de polvos, si que era en rigurosísimo (papuchi dixit) directo.
¿Cúando nos daban el cambiazo? Simplemente cuando Sardá despedía a sus invitados e “instaba” a Boris a quedarse en el plató. En ese momento, y con la colaboración del realizador, que habilmente enfocaba al público, Cronicas Marcianas pasaba a ser un producto “semienlatado”.
Ya sabéis, en la tele no es oro todo lo que reluce…