El Kaiser resurge
Hungaroring, el circuito donde hace 2 años el asturiano conquistó su primera victoria en Formula 1 fue ayer el escenario donde un hasta el momento un desaparecido Michael Schumacher resurgió de su infierno, consiguiendo el mejor crono, por delante de Juan Pablo Montoya y Jarno “las banderas azules no son para mi” Trulli.
Esta vez, Alonso no tuvo suerte (algo determinante para sus aspiraciones) y se salió el solito en la última curva del trazado húngaro. Desconozo si el regalo de cumpleaños que el otro día le mandamos desde Objetivo: Periodismo ha tenido algo que ver.
Lo que está claro es que, en circustancias normales (que no se rompa un motor, que no salga un exhibicionista a mitad de la pista a reivindicar algo, que los neumáticos Michelin aguanten en curvas rápidas…) Alonso núnca destaca.
El del pendiente fashion (ahora es metrosexual) ha prometido que adelantará a Raikkonen en la salida. Más le vale, porque o lo hace ahí o lo hace con la estratégia de boxes que tan bien habrá planeado su jefe de filas, Flavio “ese no es mi hijo” Briatore, mientras se follaba esta noche a alguna modelo o pitbabe en el motorhome.
Aún arriesgándome a hacer el ridículo voy a hacer mi apuesta particular.
- M. Schumacher
- Kimi Raikkonen
- Juan Pablo Montoya
Con el asturiano del pendiente me conformo con que no suba al podio.
Ojalá no me equivoque mucho…